Fiesta
El pasado 12 de Octubre el embajador de España en Japón tuvo el detalle de invitar a toda la comunidad hispana en Tokyo y alrededores a un cóctel para celebrar el día nacional. Ya me estoy acostumbrando a esto de que me planifiquen fiestas y eventos sin tener que hacer nada!
Pues eso, después de las clases de japonés fuimos a Roppongi, que además de ser la zona de marcha de Tokyo está llena de embajadas. El nivel de la gente que iba era bastante alto, coches oficiales de embajadores de otros países, alguna limusina… Una vez dentro, los 6 vulcanus españoles de este año (mas Federico, un italiano con espíritu español) pudimos recordar a qué saben esas cosas como la tortilla de patatas, la paella, el chocolate con churros o el jerez, y cómo suenan Los Chichos o Que Viva España cuando las canta la tuna.
También conocí a mucha gente interesante y peculiar, que lleva aquí varios años o está con una beca como yo. Digo peculiar (con respeto porque me incluyo) porque algo raro se nos ha tenido que pasar por la cabeza para venir acá, con lo bien que estaba yo en España! Cada uno tiene una historia curiosa de su vida y motivos para estar aquí. Era muy fácil hablar con la gente, creo que porque cuando estás en un mundo tan diferente como es Japón, a veces necesitamos recordar de dónde hemos venido, y tener a alguien ‘de la tierra’ delante. No me imaginaba que en un mes y medio iba a echar en falta tanto la vida a la española, pero creo que fue algo temporal, un shock traumático tras probar el jamon iberico (creo que ya se me ha pasado
) La vida en japón es jodidamente distinta, pero eso no significa ni que sea mejor ni peor!


